Geografía y Paisaje
Los valles de Mudá y Vergaño se sitúan en la vertiente sur del macizo de Valdecebollas (2.300 m), con orientación norte-sur. Ambos valles están separados en su cabecera por una alineación montañosa menor, la Sierra Corisa (1.500 m). El paisaje está constituido por una zona alta con características de alta montaña en las proximidades del Valdecebollas y por un relieve progresivamente más suave hacia el sur con predominio de frondosos bosques y extensas praderas. La zona de alta montaña, en la cabecera de ambos valles, forma parte del Parque Natural de la Montaña Palentina.
Red Hidrográfica
Cada una de los dos valles poseen una pequeña cuenca hidrográfica que recogen las aguas de parte de la vertiente norte de Valdecebollas y de la Sierra Corisa (Mudá y Vergaño, respectivamente) en sendos ríos de escaso caudal, que afluyen en el río Pisuerga, tras un recorrido de apenas 7 u 8 kilómetros.
Clima
El clima es de transición entre el mediterráneo continental y el atlántico de montaña, con precipitaciones moderadas, inviernos rigurosos y veranos cortos y frescos.
Vegetación
La vegetación dominante en ambos valles es la de pastizales en las zonas más bajas, y el robledal en las partes medias y altas. El bosque de roble se haya salpicado de numerosas especies: acebos, avellanos, espino albar, serbal de cazadores y abundantes retamas.
Fauna
En ambos valles existe una población abundante de corzos y jabalíes. El gato montés y el zorro frecuentan estos lugares. El lobo es, así mismo, avistado con frecuencia en las partes altas, al igual que el oso pardo. Existe una abundante población de cigüeñas y rapaces.
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